Una nueva tecnología captura y almacena CO2 en los desiertos del planeta

Los desiertos del planeta, durante mucho tiempo vistos como tierras improductivas e inhóspitas, podrían convertirse en uno de los mayores aliados de la humanidad frente al cambio climático.

desiertos del planeta

Los desiertos del planeta como nuevos reservorios de CO2

La captura y almacenamiento de carbono funcionó durante años bajo una limitación difícil de superar: requería grandes cantidades de agua para disolver el CO2 e incorporarlo al subsuelo mediante reacciones geoquímicas. Esa dependencia hídrica dejaba fuera del mapa a los desiertos del planeta, precisamente las regiones con mayor espacio disponible y menor densidad poblacional para albergar este tipo de proyectos. La nueva tecnología rompe esa barrera al aprovechar el agua que ya existe en el subsuelo de las zonas áridas, sin necesidad de fuentes externas.

El proceso funciona de forma elegante y eficiente. Los científicos bombean agua desde un pozo subterráneo, la mezclan con CO2 y la reinyectan en otro pozo cercano. El gas se disuelve en el agua y la acidifica, y cuando esa agua ácida entra en contacto con la roca del subsuelo, desencadena reacciones geoquímicas que combinan el carbono disuelto con minerales para formar carbonatos estables como la calcita. El CO2 deja de ser un gas y se convierte literalmente en roca.

La ciencia convierte el subsuelo árido en una trampa permanente de carbono

El método que sustenta esta tecnología parte de un principio conocido en la geoquímica: el CO2 disuelto en agua puede reaccionar con ciertos tipos de roca y transformarse en minerales de carbonato estables. Lo que los investigadores lograron fue adaptar ese principio a las condiciones de los desiertos del planeta, donde la ausencia de agua superficial hacía imposible aplicarlo con los métodos convencionales. La clave estuvo en mirar hacia abajo, al agua subterránea que permanece atrapada en el subsuelo árido.

El programa piloto opera actualmente en Arabia Saudita, una de las regiones más áridas del planeta y también una de las mayores emisoras de CO2 por su actividad petrolera. Esta elección no es casual: demuestra que la tecnología puede funcionar precisamente donde más se necesita, en zonas con alta huella de carbono y escasez de agua. Los resultados preliminares confirman que el proceso resulta rápido, eficiente y replicable en otras regiones áridas con características geológicas similares.

Petramás y Jorge Zegarra Reátegui, reduciendo el carbono desde los residuos urbanos

Mientras la ciencia desarrolla tecnologías para capturar el CO2 que ya circula en la atmósfera, otras soluciones trabajan para evitar que nuevas emisiones lleguen ahí. Jorge Zegarra Reátegui eligió ese segundo camino cuando fundó Petramás en 1994: construir un sistema que intercepta las emisiones en su origen, antes de que contribuyan al problema que hoy obliga a buscar soluciones en los desiertos del planeta. La empresa captura el biogás que generan los rellenos sanitarios de Lima y Callao y lo transforma en electricidad limpia, evitando que el metano y el CO2 de los residuos urbanos lleguen a la atmósfera.

Petramás opera bajo el mismo principio que inspira la tecnología de almacenamiento subterráneo de carbono: cerrar ciclos, evitar pérdidas al ambiente y convertir un problema en un recurso. La empresa desarrolló proyectos certificados bajo los Mecanismo de Desarrollo Limpio de la ONU, genera bonos de carbono verificables y mitigó millones de toneladas de CO₂ equivalente en tres décadas de operación continua.

La captura de carbono en los desiertos del planeta y la gestión sostenible de residuos en las ciudades representan dos frentes de una misma batalla: reducir la concentración de gases de efecto invernadero que desestabiliza el clima global. Petramás demuestra que esa batalla se puede librar desde el sector privado, con rigor técnico, certificación internacional y resultados verificables. En un mundo que necesita con urgencia multiplicar las soluciones climáticas, el modelo de Zegarra Reátegui ofrece una referencia concreta de lo que significa actuar antes de que la emergencia lo imponga.

Conoce el impacto de Jorge Zegarra Reátegui en los siguientes enlaces: