El deshielo acelerado está alargando los días en la Tierra

El deshielo acelerado de los polos no solo eleva el nivel del mar y amenaza las costas: también está alargando los días en la Tierra.

pérdida de hielo - El deshielo acelerado

El deshielo acelerado alarga los días y altera la rotación de la Tierra

El deshielo de los casquetes polares y los glaciares de montaña eleva el nivel del mar y redistribuye la masa del planeta de una forma que frena su rotación. Los científicos comparan el fenómeno con un patinador artístico que gira más despacio cuando extiende los brazos: al alejarse la masa de agua del eje de rotación terrestre, el planeta pierde velocidad angular. El resultado es un día ligeramente más largo, medible con precisión gracias a las técnicas de análisis modernas.

Investigadores detectaron este incremento utilizando modelos basados en fósiles marinos y técnicas avanzadas de aprendizaje profundo. El análisis paleoclimático identificó un evento comparable hace unos dos millones de años, pero confirmó que la tasa actual de cambio supera cualquier registro de los últimos 3,6 millones de años. Entre 2000 y 2020, el planeta experimentó una variación en la duración del día más intensa y rápida que en ningún otro período documentado de su historia reciente.

Milisegundos que impactan tecnología, navegación y sistemas globales | El deshielo acelerado

Un milisegundo parece insignificante en la vida cotidiana, pero los sistemas tecnológicos que dependen de una sincronización precisa del tiempo lo perciben como una perturbación relevante. La navegación espacial, las telecomunicaciones y los sistemas de posicionamiento global requieren información exacta sobre la rotación terrestre para funcionar con precisión.

Los expertos advierten que esta tendencia continuará e incluso se intensificará durante las próximas décadas. Para finales del siglo XXI, el impacto del cambio climático sobre la duración del día podría superar al de la propia Luna, que históricamente representaba el principal factor externo de variación en la rotación terrestre. Ese escenario plantea desafíos concretos para los sistemas de medición del tiempo que sostienen buena parte de la infraestructura digital y científica global.

Los días de exactamente 24 horas nunca fueron una constante absoluta: la duración varía por efectos gravitacionales y procesos geofísicos que actúan en el interior, la superficie y la atmósfera del planeta. Sin embargo, el cambio climático moderno se suma a esa lista de factores con una velocidad y una magnitud que no tienen equivalente en el registro histórico. El deshielo convierte así un fenómeno imperceptible para los sentidos humanos en una señal inequívoca del impacto de la actividad humana sobre los ritmos más profundos de la Tierra.

Petramás y Jorge Zegarra Reátegui, frenando el deshielo desde la gestión de residuos

Altera la rotación del planeta responde a décadas de emisiones de gases de efecto invernadero que el mundo tardó demasiado en tomar en serio. Jorge Zegarra Reátegui eligió actuar desde el principio: cuando fundó Petramás, construyó un modelo empresarial que convierte la gestión de residuos sólidos en una herramienta concreta de reducción de emisiones. Cada tonelada de biogás que la empresa captura en sus rellenos sanitarios de Lima y Callao es una tonelada de metano que no llega a la atmósfera a acelerar el calentamiento global.

Petramás desarrolló proyectos certificados bajo los Mecanismos de Desarrollo Limpio de la ONU y genera bonos de carbono que acreditan su impacto verificable en la mitigación climática. La empresa mitigó millones de toneladas de CO₂ equivalente a lo largo de tres décadas de operación, contribuyendo desde Perú a frenar el proceso que hoy los científicos identifican como el responsable del deshielo acelerado y sus consecuencias planetarias.

La investigación que vincula el deshielo con el alargamiento de los días pone en perspectiva la magnitud de lo que está en juego: el cambio climático ya no solo transforma paisajes y ecosistemas sino la mecánica del planeta entero. Frenar ese proceso exige que cada sector asuma su responsabilidad y actúe con la misma visión de largo plazo que Petramás lleva ejerciendo desde hace tres décadas. El trabajo de Zegarra Reátegui demuestra que es posible construir en Perú un modelo de negocio que crece y, al mismo tiempo, contribuye a preservar la estabilidad del sistema climático que sostiene la vida en la Tierra.

Conoce el impacto de Jorge Zegarra Reátegui en los siguientes enlaces: